16 Jun, 2005
La ignorancia y los exámenes.
Floréame
No hay nada mejor que llegar a un examen sin saber
absolutamente nada, ustedes dirán que estoy loco, no pienso rebatir eso porque
mi psicólogo no me recomienda que siga cometiendo asesinatos, por la
condicional y tal, pero bueno, al tema, uno llega a la antesala de un aula
justo minutos antes del examen y ve como todo mundo se hace preguntas en plan
“¿qué tal lo llevas?”, “fatal, el último tema sólo lo he leído seis veces”, y
todos nerviosos, algunos pidiendo aspirinas, fumando a más no poder para ver si
así les baja el mono que tendrán durante el examen, y es cuando llego,
ignorante de la vida totalmente, con una sonrisa en los labios, para joder, sí,
para joder (las cosas como son, voy a reírme de ellos, no con ellos).
“¿Qué tal lo llevas?” (remplaza al “hola” antes de un
examen), uno le mira y dice “no tengo ni idea de nada”, se sorprenden, te
miran, se vuelven a sorprender (el estudiante medio no puede hacer dos cosas a
la vez) “y por qué la sonrisa”, pero si está clarísimo, si no tengo ni idea no
temo a nada, así que contesto, con la sonrisa “porque la ignorancia trae
tranquilidad”, escuchas alguna risilla nerviosa y sigues a lo tuyo, ni
preguntas ni hablas sobre la materia, ya que no sabes ni a qué examen te
presentas, lo importante es participar, y eso lo sabes.
“¿Para qué vienes si no sabes nada?” Ojito, nunca he
dicho que no sepa nada, que lo que sé no me sirva para este examen no significa
que sea un ignorante de todo y no pueda divertirme en un examen, pero no es el punto,
es cuando contesto “ya pagué la matrícula, habrá que amortizarla ¿no?” Eso y
que el examen era en la tarde y en la tele no había nada y todos estudiando...
vaya, que como no llame a un 906 no conseguiría con quien hablar que no
estuviera agobiado.
Lo mejor es el momento del examen, es divertido,
hagan la prueba de no estudiar y presentarse a un examen y quedarse el máximo
tiempo posible, es que si uno sale por patas al comienzo del mismo no tiene
gracia, ya que estás ahí es el momento de jugártela y ver que tan bien puedes
inventarte respuestas, que por algo llevas tantísimos años resolviendo
exámenes, algo se te ocurrirá.
Todo mundo nervioso, todo mundo viendo el examen, les
sudan las manos y están casi encima de la hoja, realmente no tienen ni idea,
como yo, pero intranquilos, eso resulta más o menos divertido, el sufrimiento
ajeno puede resultar divertido en estas circunstancias, sobre todo cuando la
gente entra en la fase religiosa “oh dios mío” escuchas por ahí y por acá,
están a punto de rasgarse las vestiduras muchos de ellos, se ve que lo que han
estudiado no ha caído. La gente no llora por vergüenza, fijo.
Ahí es cuando comienza la diversión, me despanzurro
sobre el asiento y la mesa, pongo la hoja de preguntas algo lejos y las leo en
voz baja, y me río tras cada una de ellas, es que los enunciados están como en
chino, no los entendería nadie, estoy seguro que el profesor no sabe lo que
pregunta, se burla de nosotros, burlémonos de él. “relacione tan con cual
mientras díganos la naturaleza jurídica y las consecuencias de la misma de tal
otra y los efectos sobre terceros, tanto de buena y mala fe”, pero bueno ¿en
qué clase me he metido? No queda más que reírte, recuerdas a la madre del
profesor, a su familia y a todos sus descendientes, entiendes ese momento
religioso-orgásmico de la gente; y te ríes, que mal lo estarán pasando
pretendiendo que podrían aprobar. Imposible.
Después del examen, tras dos horas de ver refunfuñar
a la gente, de verles preguntar cosas a los profesores ante las cuales estos
sonríen con malicia en plan “no tienes ni puñetera idea”, después de ver como
todo el mundo sufre, el examen acaba, todos, quejándose del poco tiempo, se
retiran de sus pupitres viendo como sus horas de horas de sufrimiento no ha
servido para nada, que ese examen les ha pillado tan mal como a mí, con la
diferencia que ellos han ido a aprobar y yo a pasármelo bien a su costa.
“uf, que chungo”, “no me esperaba esas preguntas”,
“así no hay quien apruebe” y pura pena por su parte, insisto, la gente se corta
demasiado para llorar, se les ve las ganas de hacerlo. Y sonrío, de oreja a
oreja, es como si hubiese ganado un premio en alguna lotería “¿tan bien te
salió?”, miras al escéptico de turno, sonríes más aún “que va, me inventé
absolutamente todo, en la tres le conté el comienzo del Quijote, por si cuela”,
“no pues, no te pases, ¿y por qué sonríes?” Ahí te dan ganas de decirle “vengo
a reírme de ustedes y lo he conseguido” pero te tranquilizas un poco, una cosa
es reírse de otros y otra que se enteren, esto último es más bien impopular,
así que hay que evitarlo, y de todas formas, la sinceridad limitada es buena
“la ignorancia trae tranquilidad”, se ríen, “¿pero para qué vienes?”, acá todo
se vuelve algo repetitivo y ya comienza a aburrir, además, les cuento, que he
realizado un examen de 18 páginas a letra minúscula, total, que lean, que por
algo he pagado la matrícula, y seguro que entre tanta burrada que la gente que
sí ha estudiado, agradecerá, el profesor, otras burradas algo más originales.
La ignorancia, queridos lectores, trae tranquilidad
(menos de cero en un examen de desarrollo es difícil sacarse), y te permite
divertirte durante los exámenes, mejor, imposible.
Algunos, en la universidad, si nos vemos obligados a estudiar. No sé qué comes. Pero eso de no estudiar e ir a reírse al examen solo podía hacerlo en el colegio. Y menos te entiendo si me hablas de los últimos exámenes de tu carrera.
Aún así creo que la dversión es muy importante. Si esa condición vuelve todo más divertido..pues habrá que estudiar un poco menos.
Saludos
Es un no y sí lo que tendría que terciar como respuesta, es cierto que SI me divierto en los exámenes, es cierto que estudio más o menos poco (esto es, si consigo leerme los temas que entran en el examen es ya un logro), pero esto está escrito en plan "monólogo", aunque sí parte de una situación real, como casi todos los monólogos...
Hasta Luego ;)
Saludos
Es que no todos tenemos su experiencia con esos números como para saber siquiera la existencia de ese cambio de extensión, jajajaja.
Gracias por el comentario sobre el monologuito, realmente esperaba que le gustase ^^.
Si tuviera cámaras sí que lo grabaría, pero realmente, sin cámara (ni de fotos) es difícil grabar imágenes 8-)... que hay un par de partes que debieran ser "actuadas".
Hasta Luego ;)
Saludos
Así es, "quien nada sabe, nada teme", frase de cualquier policía en cualquier serie de televisión para que el presunto sospechozo que no quiere enseñar su casa la enseñe... Si es que no lo hacen a patadas, como sería en la realidad, jijiji...
Gracias por el comentario Sipas m1k4, siempre son bienvenidos los suyos (rayos, ¡¡me lee!! Increíble :P).
Hasta Luego ;)











