4 Ago, 2005
Se (pro)ponen Vallas en las Elecciones... No sabemos lo que queremos.
Floréame
Tener un Congreso con pocos partidos no significa tener una mejor Democracia, lo mismo con el “gobierno estable”, creo que todos estamos de acuerdo en que esas “democracias totalitarias” no tienen demasiado de Democracia cuando se impide que el resto de formaciones entren al ruedo. Tener un par (o tres) partidos alternantes en el poder, que copan la mayoría de la cámara y con una férrea disciplina de partidos, no es más que tener una partidocracia en que el poder está en unos pocos, que sólo cambian un poquito de posición de un día a otro, que no representan a nadie, y que muchas veces (por no decir la mayoría) para el ciudadano ya no queda una alternativa (lo vimos, por ejemplo, en las últimas elecciones en Inglaterra, donde los dos partidos más grandes estaban a favor de la guerra contra Iraq, mientras que la ciudadanía, mayoritariamente, está en contra, sabiendo, además, que votar al tercer partido es perder el tiempo (al menos en el corto plazo), y es en ese país donde vemos el gran problema de representatividad de su sistema (en la década de los 80... diablos, no tengo a manos las estadísticas, pero un par de puntos menos en porcentaje de los votos hizo que entre el segundo y el tercer partido la diferencia de escaños obtenidos era absurda)...
Así mismo, ya perdimos el sistema de Distrito Electoral Único, así todas y cada una de las circunscripciones, tienen un claro déficit de representación, los votos para el Congreso, ya no valen igual (el último –de los 35- escaño repartido en Lima fue para un aprista, con 24 571 votillos, mientras que un congresista de Perú Posible consiguió el segundo y último de los escaños repartidos en Pasco con 5 337 votos), al igual que, en todas las circunscripciones pequeñas, el tercer (o cuarto) partido quedan excluidas de poder representar a nadie; y no por la gracia de la atracción de votos por parte de los partidos más grandes, sino por la desgracia de las Circunscripciones pequeñas. Según como dibujes las circunscripciones, puede ganar un partido u otro (aunque no se suele tener tanto descaro para que los mandatarios se inventen las mismas, pero, poder, se puede).
En todo este chanchullo de la valla porcentual (en que se habla de si tiene que ser por circunscripción o a nivel estatal –lo lógico es que sea por distrito electoral-, en que, por cierto, la discución secentra en qué tan alta esté la valla... discusión propiciada por esos partidos con más de 3 pero menos de 5... que conveniente), se habla de la gobernabilidad (es patético que alguien con un promedio de aceptación del 10% hable de esto, debió renunciar hace tiempo, está claro que aunque tengas apoyo al inicio no significa que lo tienes siempre, y si se consigue o no la gobernabilidad depende muchísimo de los “jugadores”, no tanto del “sistema de juego”, así que esos son cuentos chinos, sin olvidar que Perú es un sistema presidencialista), se habla de evitar el “transfuguismo” (esto ya es una roca como un templo, el “problema” de los tránsfugas se da dentro de los partidos, no con diputados pertenecientes a otros partidos, por más pequeños que estos sean, el que Perú Posible haya sufrido tantísimas “bajas” entre sus congresistas –recordemos que inició el 2001 con 45 escaños... creo que ahora tiene 35, pero no me acuerdo bien-, siendo, incluso, la Congresista más votada –Ana Elena Townsend, 329 970 personas le dieron respaldo-, de Perú Posible, decidió cambiar de bancada), se habla de tantas cosas que sólo algunos en el Congreso se atreven a decir para qué quieren poner esta valla, ahí vemos al Congresista Guerrero esta es una forma de los partidos tradicionales para justificar sus fracasos, y no le falta razón (al igual que cuando dice “Actualmente los partidos políticos son un grupo de personas que se reúnen por intereses personales, no se reúnen por grandes intereses o dogmas y propuestas de Estado”, sigue sin faltarle razón, pero acá metería a casi todos los políticos, independientemente si están en partidos grandes o no).
A todo esto, hablamos –hablan- mucho de partidos grandes y pequeños, y la importancia de un sistema de partidos para consolidar el funcionamiento de la democracia, pero ¿alguien me podría decir la ideología o ideario de Perú Posible? –y no vale salir corriendo a revisar la página del partido-, realmente no hay partidos en el Perú (en general), unos pocos sí que lo son, con una ideología clara y que representan mal que bien fielmente a quienes les votan, pero esto no pasa, por ejemplo, ni con el presidente ni con su partido, al igual que otros muchos partidos cuyos nombres son, realmente, eslóganes (Somos Perú, Perú Ahora, Perú Posible, Cambio Noventa Nueva Mayoría, Todos por la Victoria, Solución Popular, y de los nuevos ya ni hablemos, como ese que tiene de nombre “Y se llama Perú” o el de la Congresista más votada –que hace poco fundó un partido- “Partido Político Democracia y Transparencia”), y esto no tendría que ser malo si no fuera porque realmente se vota (y el voto es obligatorio) sin saber a quien le estamos delegando nuestro voto.
El problema de nuestro sistema electoral parte de la obligatoriedad del voto (te fuerzan a votar –aunque, por suerte, no te obligan a votar a alguien en concreto), ahí ya “perdimos” de arranque (para esta valla se recurre a ejemplos de lo que pasa en otros países, pero no se recuerda que en éstos, el voto es voluntario), de la poca cultura política (culpa, entre otras muchas causas, de la educación, y propiciada esta misma "no-cultura" desde los propios políticos, que son los últimos interesados –siempre en general- en que exista una cultura política, por no decir que la obligatoriedad del voto colabora en esta no-cultura política) y de la desilusión constante que los políticos nos causan (por ejemplo, tenemos un Presidente que dice todo el tiempo que está en contra de la corrupción –lógico, se supone al menos-, que observó cerca del 25 de las leyes aprobadas por el congreso durante el mandato de la oposición en la cámara de representantes –con lo cual, nos demuestra que no le tiembla la mano para observar leyes aprobadas por el Congreso-, pero dio su visto bueno a una ley con nombre propio, ya es pues, su responsabilidad, aunque él se la ha querido quitar de encima, pero ese es otro tema).
Como siempre, las discusiones trascendentales no se tocan como deben, nadie explica nada, todos se tiran “chiquitas” y son cambios, en realidad, para beneficiar a los de siempre (cosa que no me extraña -¡¡y eso es lo lamentable!!-), y que el Sr. Toledo le parezca absurda la cantidad de candidatos posibles al Congreso o a la Presidencia es de persona con poca memoria (recordemos que él se presentó en otras ocasiones, recibiendo, como mucho, el 2% de votos), y, siguiendo con los países que nos sirven de ejemplo para esta valla, no nos deberíamos olvidar que en España se presentaron al congreso casi 100 partidos políticos (uno de ellos obtuvo 50 votos en total) , y ese no fue problema o asombro alguno.
Por ahora lo dejo, que ya me extendí más de lo deseado.
De neta actualidad el tema, me gustaría decir algunas cosas:
No solo Toledo sino varios de los futuros candidatos se han pronunciado al respecto y a favor de la medida. Es más, ya se ha adelantado opinión en el sentido que si se diera un congreso de alta fragmentación y que ate de manos al ejecutivo, estos próximos candidatos no tendrían ningun problema en disolver el congreso.
Puse en mi blog un post con la opinión de José Luis Sardón, Director de Maestría de Economía y Derecho de la UPC, le das una mirada si te interesa: http://arellano.bloxus.com/historias/7095
Mas alla de posiciones teóricas hay que ver la realidad, y esta nos dice que muy probablemente el próximo congreso sea sin mayoría definida, y si hubiera alguna, esta será del apra, aunque quizás no en número que le permita manejar las cosas. Por otro lado, si los candidatos están diciendo lo que harían en este caso, ya tenemos el menú para los próximos 2 años o más: inestabilidad política.
Otra cosa, no creo que la eliminacion de la obligatoriedad del voto solucione nada acá. Y ojo que es lo que yo personalmente preferiría que hubiera. Pero esto no llevaría a tener gobernantes elegidos por minorías, y muy probablemente estas minorías sean de tendenia neo liberal. Con lo cual estaríamos hablando de presidentes con menos de 2 dígitos de aprobacion popular y una gran masa de peruanos inconformes con esto, es decir nos bolivianizaríamos.
Finalmente, lo peor que pueden hacer los jóvenes hoy en día es tener esa actitud de desinterés hacia la política, pues así ganan los que siempre se aprovechan de ella.
Saludos.
Saludos
La entrevista a Sardón, más o menos, fue la que originó mi deseo de hacer este mensaje (en su día la leí en la edición impresa del Periódico, y realmente me indigné; por no decir que está enlazada en el propio mensaje -aunque no "con nombres y apellidos"-).
De hecho, el que se quite la obligatoriedad del voto no soluciona nada (y yo creo que si se quitase, quien ganaría -o al menos quedaría mu bien parado- es el APRA, tiene una militancia MUY concienciada... no es mi opción, pero hay que reconocer que en ese apartado se llevan una buena nota), al menos no como "solución", pero sí lo veo como gran parte del problema, a nadie le gusta hacer algo de forma obligada, se va a votar con desganas, tirando la toalla, sin saber a quien se vota... recuerdo que, siendo informante de transparencia, había harta gente que preguntaba que quienes se presentaban y qué pensaban hacer, esto antes de entrar a votar, y así muchísima gente ¿cómo quieren que se vote responsable si se plantea de esa forma? El voto Obligatorio es una institución "antidemocrática", que se mantiene para que todos esos oportunistas aguanten en el poder.
Sí, es cierto, no es sólo toledo, realmente (como menciono), son todos los partidos grandes (los 5 o 6 que se creen con posibilidades y que, con la valla, no se quedan fuera... que coincidencia), increíble que nos dejemos llevar por un mensaje desestavilizador por su parte, cuando la política se basa en la búsqueda de concenso, no debiera ser necesario (ni de lejos) tener mayoría absoluta un partido para existiera la estabilidad, y si un presidente la necesita, es que simplemente es un presidente que excluye a las sensibilidades distintas a las propias, y si todos nuestros candidatos son así, es que vamos de guatemala a guatepeor (y lo peor es que así se siente).
Y sí, es cierto, lo peor que podemos hacer es mantenernos indiferentes, pero prácticamente nos obligan a ello. No tienen interés en que nosotros seamos ciudadanos activos...
Hasta Luego y gracias por el interesante comentario ;)











