25 Ene, 2007
Ministerio de Educación contra el SUTEP
Escrito por jomra | Escrito a la(s) 19:26 en
Actualidad del Perú
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Floréame
Floréame
Es simple, el Ministro de Educación, José Antonio Chang, ha declarado la guerra a los sindicatos, en concreto, al Sindicato Unitario de Trabajadores en la Educación del Perú (SUTEP). Desde el ministerio de Educación se han reducido de 300 a 30 las licencias sindicales, y lo hacen por simples razones: No tiene intención de luchar contra los sindicatos. En otras palabras, en el ministerio no quieren ser fiscalizados por los trabajadores de la educación peruana, no sólo buscan que los "nuevos" sean dóciles (y lo demuestra la medida tomada sobre los profesores contratados y la evaluación censal docente), sino que quieren eliminar al SUTEP y a cualquier sindicato que no les lama las botas.
José Antonio Chang afirma que si el SUTEP continúa con esa oposición a (según él) la mejora de la calidad del sistema educativo, acabará desapareciendo, esto es, habla de "crónica de una muerte anunciada". Afirma que el SUTEP no tiene posibilidades de "reengancharse" a una "sociedad del conocimiento" con "padres de familia que quieren mejor educación para sus hijos".
Alan García, presidente del Perú, dice que el SUTEP "raya con la locura" al no "querer una mejor educación". Una de dos, o Chang y Alan García no tienen ni idea de lo que quiere el SUTEP o son unos manipuladores y desinformantes como, por otro lado, no podía ser de otra forma en un gobierno aprista.
Habría que analizar, antes de todo, qué entiende el APRA, partido del gobierno, por mejorar la educación. ¿Acaso es quitar la oportunidad a muchos maestros de capacitarse (a los que no se dobleguen)? ¿Acaso se refiere a llevar a cabo una municipalización al más puro estilo del Chile de Pinochet que no hizo sino empeorar la educación y privar de recursos a muchos centros (municipalización ahora en revisión por el actual gobierno de la Concentración)? ¿Acaso se refiere a no aumentar el presupuesto de una educación que pide a gritos una mejora del personal y del material disponible -contando infraestructura-? Una prueba improvisada de conocimientos no es una baremo si quiera digno de considerarse como un muestreo para valorar en qué falla nuestra educación.
El SUTEP no se opone a una mejora de la educación (es un sindicato que lucha por ello -aunque no se esté de acuerdo con sus fines-), ni siquiera está en contra de las evaluaciones docentes. No, para nada. La evaluación es necesaria. Pero la que propone el gobierno no es más que una pantomima de evaluación, siquiera capaz de valorar si un docente hace bien o mal su trabajo. Tampoco sirve, la evaluación censal que han rendido casi 200 mil maestros (de unos 261 mil), para realizar una real aproximación a la situación docente y generar, con ello, un programa de capacitación para los maestros que sirva realmente a aumentar la calidad de los docentes peruanos. No, no sirve para nada de eso.
Entonces: ¿Para qué sirve este examen? Sabemos que es una cortina de humo ante la negativa del gobierno en aumentar el presupuesto de la educación peruana (sin presupuesto poco se puede hacer, y si los maestros no tienen un sueldo digno ni seguridad laboral, tampoco se puede les puede pedir el oro y el morro sin una retribución justa, y este sueldo digno sólo se asegura con un presupuesto que lo cubra, y el actual no lo hace). Es, también, una forma del gobierno de neutralizar o intentar neutralizar al SUTEP, uno de los sindicatos más poderosos del Perú (en cuanto al poder movilizante), y con ello hacerse con el control de un sector especialmente importante: La Educación. Si el APRA controla por completo la educación y en ella no encuentra oposición alguna, tendrá un eficaz instrumento alienador, y el mejor medio de control que cualquier gobierno pueda desear.
El APRA no quiere problemas, en el sentido de que quiere hacer lo que le dé la gana sin que nadie le rechiste, y el SUTEP no se quedará callado mientras exista, así que el gobierno hace lo posible por desacreditar al SUTEP a la par que aprovecha para destruir los derechos sindicales de los peruanos (en Educación es uno de los tantos ejemplos que nos podemos encontrar). El descrédito que busca el gobierno es tanto externo (de la sociedad con respecto al SUTEP) como interno (tanto hacia los maestros como a los propios sindicalistas), por una parte intenta presentar a la organización sindical como una suerte de monstruo que quiere comerse a sus hijos, y por otra, quiere mostrar a los maestros que no es nada bueno pertenecer al SUTEP y que trae consecuencias y persecuciones.
Fuentes:
Alan García, presidente del Perú, dice que el SUTEP "raya con la locura" al no "querer una mejor educación". Una de dos, o Chang y Alan García no tienen ni idea de lo que quiere el SUTEP o son unos manipuladores y desinformantes como, por otro lado, no podía ser de otra forma en un gobierno aprista.
Habría que analizar, antes de todo, qué entiende el APRA, partido del gobierno, por mejorar la educación. ¿Acaso es quitar la oportunidad a muchos maestros de capacitarse (a los que no se dobleguen)? ¿Acaso se refiere a llevar a cabo una municipalización al más puro estilo del Chile de Pinochet que no hizo sino empeorar la educación y privar de recursos a muchos centros (municipalización ahora en revisión por el actual gobierno de la Concentración)? ¿Acaso se refiere a no aumentar el presupuesto de una educación que pide a gritos una mejora del personal y del material disponible -contando infraestructura-? Una prueba improvisada de conocimientos no es una baremo si quiera digno de considerarse como un muestreo para valorar en qué falla nuestra educación.
El SUTEP no se opone a una mejora de la educación (es un sindicato que lucha por ello -aunque no se esté de acuerdo con sus fines-), ni siquiera está en contra de las evaluaciones docentes. No, para nada. La evaluación es necesaria. Pero la que propone el gobierno no es más que una pantomima de evaluación, siquiera capaz de valorar si un docente hace bien o mal su trabajo. Tampoco sirve, la evaluación censal que han rendido casi 200 mil maestros (de unos 261 mil), para realizar una real aproximación a la situación docente y generar, con ello, un programa de capacitación para los maestros que sirva realmente a aumentar la calidad de los docentes peruanos. No, no sirve para nada de eso.
Entonces: ¿Para qué sirve este examen? Sabemos que es una cortina de humo ante la negativa del gobierno en aumentar el presupuesto de la educación peruana (sin presupuesto poco se puede hacer, y si los maestros no tienen un sueldo digno ni seguridad laboral, tampoco se puede les puede pedir el oro y el morro sin una retribución justa, y este sueldo digno sólo se asegura con un presupuesto que lo cubra, y el actual no lo hace). Es, también, una forma del gobierno de neutralizar o intentar neutralizar al SUTEP, uno de los sindicatos más poderosos del Perú (en cuanto al poder movilizante), y con ello hacerse con el control de un sector especialmente importante: La Educación. Si el APRA controla por completo la educación y en ella no encuentra oposición alguna, tendrá un eficaz instrumento alienador, y el mejor medio de control que cualquier gobierno pueda desear.
El APRA no quiere problemas, en el sentido de que quiere hacer lo que le dé la gana sin que nadie le rechiste, y el SUTEP no se quedará callado mientras exista, así que el gobierno hace lo posible por desacreditar al SUTEP a la par que aprovecha para destruir los derechos sindicales de los peruanos (en Educación es uno de los tantos ejemplos que nos podemos encontrar). El descrédito que busca el gobierno es tanto externo (de la sociedad con respecto al SUTEP) como interno (tanto hacia los maestros como a los propios sindicalistas), por una parte intenta presentar a la organización sindical como una suerte de monstruo que quiere comerse a sus hijos, y por otra, quiere mostrar a los maestros que no es nada bueno pertenecer al SUTEP y que trae consecuencias y persecuciones.
Fuentes:
- "Crónica de una muerte anunciada" en La Primera.
- Ministro Chang vaticina la "muerte" del SUTEP en El Correo.
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